Ir de Estocolmo a Copenhague

Viajar a Estocolmo

Estocolmo y Copenhague son dos ciudades bien comunicadas aunque, evidentemente, a la capital sueca se llega mucho mejor desde las localidades de la región de Skåne, especialmente desde Malmoe.

Además de los vuelos directos que mantiene SAS, desde Copenhague se puede viajar a la capital sueca en los trenes directos de alta velocidad X2000, que realizan el recorrido en aproximadamente cinco horas, aunque con un precio similar al del avión. La alternativa más barata desde Dinamarca es el autobús.

Sin embargo, desde Malmo o Helsingborg, los precios disminuyen y las alternativas crecen. Desde el aeropuerto de Malmo hay casi un vuelo por hora a los dos aeropuertos de Estocolmo y el precio de los mismos se reduce a la mitad al ser rutas interiores. En un billete con SAS desde Malmo hasta Estocolmo conseguí un precio 1.200 coronas inferior al de Copenhague.

Desde Helsingborg también vuela SAS por un precio similar al de Malmoe. Además de los trenes X2000, desde las grandes ciudades de la zona hay trenes Intercity que realizan el mismo recorrido en algo más de tiempo, pero con unos precios considerablemente más reducidos. Es importante también tener en cuenta los autobuses nacionales Swebus que, generalmente, son la alternativa más barata.

Estocolmo es una ciudad con un centro histórico formado muy interesante formado por islas que ofrecen unos paisajes impresionantes. Podéis encontrar información muy completa de la ciudad en nuestra guía de Estocolmo, pero aquí os adelantamos algunos de los lugares más interesantes que ver durante vuestra visita a la capital de Suecia.

Destaca la zona de la Gamla Stad (la Ciudad Vieja), con el Palacio Real, la Storkyrkan, el Parlamento o la Academia Nobel. Pero también merecen atención lugares como el Museo Moderna o, especialmente, el impresionante museo Vasa, en el que se exhibe un espectacular barco hundido en la ciudad hace varios siglos y que fue rescatado en los años 60.

Además, los aficionados a las compras podrán disfrutar de las calles comerciales de la ciudad como la Drottningsgata o, los más tranquilos, de los paseos por el parque de Djurgården, en una de las islas de la ciudad.