Landskrona Malmö

Landskrona y la isla de Ven

Landskrona es una ciudad pequeña. En ella no podemos esperar que haya tantos lugares de interés como en otras localidades de la región como Malmo o Helsingborg, pero eso no impide que su centro- alrededor de la zona de la Ciudadela- sea una visita curiosa que nos ocupe algo de tiempo antes de embarcarnos para la isla de Ven.

La Ciudadela es, probablemente, el lugar más interesante de la ciudad. Fue construída por el rey danés Christian III en 1549 y se amplióó en los siglos XVII y XVIII, hasta que se convirtió en una de las mayores de Escandinavia. Es inconfundible en pleno centro de la ciudad, con su color rojo, y situada frente a la costa, en medio de un tranquilo parque y rodeada por fosos de agua. Dentro del recinto, hay varias exposiciones que muestran la historia del lugar. Las zonas verdes a su alrededor son perfectas para dar un paseo o descansar en los días de verano. A su alrededor podemos encontrar restos de los bastiones defensivos e incluso algunos cañones que recuerdan batallas pasadas.

En la zona del centro también podemos encontrar otros edificios de interés como la iglesia Sofia Albertina, que data del siglo XVIII, la misma época en la que fue construída la cercana Casa de la Fortificación o el edificio del antiguo ayuntamiento, erigido en estilo gótico en una de las principales plazas del área residencial de la ciudad en 1884 que recuerda en algo al de la cercana Helsingborg, aunque no alcance sus proporciones.

Landskrona tiene playas interesantes en su zona norte. Para quien quiera visitarlas, no está de más hacer una parada en el poblado de Borstahusen, que se conserva como la villa de pescadores que era en la antigüedad y tiene una apariencia que recuerda mucho a la que ya tenía en el siglo XVIII.

Isla de Ven

Además de lo que nos ofrece la ciudad, una de las cosas que hace más interesante la ciudad de Landskrona es que es el punto de partida de los barcos que viajan a la Isla de Ven, en mitad del estrecho de Øresund, a medio camino entre las costas de Dinamarca y Suecia.

Aunque hay personas que residen permanentemente en Ven, se trata de una isla de reducidas dimensiones- 4,5 kilómetros de norte a sur y 2,5 de este a oeste-, pensada especialmente para los turistas que van a visitarla. No es recomendable para aquellos que huyan de los lugares turísticos, especialmente en verano, aunque para quien no le importe puede suponer una magnífica alternativa para disfrutar de un día de campo en mitad de una zona que destaca por sus paisajes naturales.

Ven es famosa en Suecia, además, por haber sido uno de los lugares donde el astrónomo del siglo XVI Tycho Brahe llevó a cabo la mayor parte de sus trabajos de observación de las estrellas. Durante aquellos tiempos, la diminuta isla del Báltico se convirtió en uno de los principales lugares de Europa para la investigación astronómica.

Brahe construyó durante su estancia el palacio y observatorio de Uraniborg, de estilo renacentista. Aunque el edificio principal se perdió, hoy es posible contemplar los jardines reconstruídos, además de un museo en el que se conservan materiales relacionados con su vida, su obra y su estancia en la isla, e incluso un observatorio astronómico subterráneo, que reproduce la plataforma que utilizaba el astrónomo.

Visitar la isla supone, pese a los turistas, llegar a un ambiente completamente distinto del que se vive en las dos orillas del estrecho. Los coches escasean y para moverse por la isla es mejor acudir a las furgonetas del transporte público, a los tractores especiales o, especialmente, a las bicicletas o a pie. A poco que el visitante sepa alejarse de los lugares frecuentados por los turistas y encontrar su propio lugar, verá recompensada su visita con bellos paisajes naturales y pequeñas playas.

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